Funcionarios macristas aseguraron que el Centro de Prevención Local de Adicciones (Cepla) de La Costanera se concluirá. Adictos en recuperación, Madres del Pañuelo Negro y vecinos de la barriada habían tomado pacíficamente el edificio en construcción para reclamar que se destraben los fondos para la obra, paralizada desde enero (tiene un avance del 43%). “Estoy recuperado (de la adicción) pero estoy en la toma porque tengo miedo de que si mi hijo prueba ‘paco’ no tenga dónde atenderlo”, había dicho a LA GACETA César, del grupo de recuperación del Ministerio de Desarrollo provincial “Ganas de Vivir”.
“La finalización del Cepla de la Costanera es prioritaria. Sabemos de la necesidad de dar respuestas urgentes”, aseguró el titular del Plan Belgrano, José Cano.
En 2013, la ex presidenta Cristina Fernández había anunciado la construcción de 150 Cepla y de 60 Casas Educativas Terapéuticas (CET), dentro del programa Recuperar Inclusión. Sin embargo se proyectaron 91 centros y se inauguraron 10, según había informado el actual titular de la Sedronar, Roberto Moro. El equipo del Cepla de La Costanera trabaja desde 2014 en casas de vecinos.
“Este Gobierno ha fijado entre sus ejes el combate al narcotráfico y la pobreza cero. En el caso de los Cepla, que debían ser construidos en zonas críticas pero que fueron abandonados por decisiones presupuestarias de la anterior administración, ambos objetivos aparecen relacionados. Las obras que faltan es el dinero robado, pero nuestra tarea es abrir estos centros cuanto antes”, ahondó Cano.
“Todas las obras empezadas se van a terminar. La prioridad este año está con los centros con más de un 60% de avance. Entre ellos se encuentra el de La Costanera. A las obras las lleva adelante la Secretaría de Obras Públicas de la Nación; están bastante demoradas, esperábamos que se reinicien en julio y ahora a fines de agosto arrancará nuevamente”, explicó Lidia Saya, subsecretaria de Sedronar. Aseguró que ya se diagramaron lineamientos de trabajo en la temática en todo el país en las reuniones del Consejo Federal para la Prevención y Asistencia de Adicciones (Cofedro). “Todos los proyectos son preventivo-asistenciales y deben trabajar coordinados con el sistema sanitario. Si una madre pide que internemos a su hijo no se le puede decir: ‘no, somos un centro sólo de prevención’”, enfatizó la funcionaria macrista.
“Sólo quiero que nos digan si se terminará la obra o no; estamos cansados de promesas”, había reclamado Blanca Ledesma, madre del Pañuelo Negro, mientras pegaba dentro del Cepla un cartel que rezaba: “señor presidente, con hambre y paco no hay revolución de la alegría”.
Una obra paralizada.- La construcción del Cepla se encuentra bajo la órbita de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU), encabezada por Alfredo Quinteros. Las obras las lleva adelante, por licitación pública, la constructora ByM. Desde la repartición indicaron que la Provincia gestiona fondos para que reinicie la obra. “Esperamos el envío de fondos nacionales. La obra está avanzada hasta el 43%”, detalló el ex legislador alperovichista. El valor establecido de la obra asciende a $ 12,5 millones. La deuda con la constructora por certificados de obra es de $4 millones.
preocupación provincial.- El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Gabriel Yedlin, dijo que constantemente consultan sobre la situación del Cepla. “Más allá de una obra puntual, la Secretaría de Adicciones y el Ministerio de Desarrollo trabajan en toda la provincia. Coordinamos tareas con organizaciones sociales, cocinas comunitarias y clubes de barrio. En La Costanera hay dos equipos del ministerio (uno es el equipo del Cepla y otro es el grupo Ganas de Vivir, que gestionan un comedor de noche para adictos como estrategia terapeútica)”, explicó el funcionario.